Críticas de Arte - Benito Salmerón

En la actualidad, mi proceso creativo se nutre, de indagar en la interacción que existe entre lo real y lo imaginario, entre lo concreto y lo abstracto, poniendo en contacto de forma radical y en un mismo espacio, la literalidad del modelo y mi aportación personal.

La intención es crear una obra ecléctica, que contenga elementos muy dispares entre sí, como formas orgánicas, geométricas, tintas planas o colores saturados, que convivan con partes del cuadro que contienen un tratamiento más figurativo, eso sí, apareciendo todos estos componentes, ligados por formalismos clásicos e influenciados por corrientes artísticas como el pop, el suprematismo o la abstracción.

Benito Salmerón Garrido


Benito Salmerón expone sus 'Interferencias consentidas' en Santa Cruz de Tenerife.

La sala de exposiciones del Círculo de la Amistad XII de Enero, calle Ruíz de Padrón 12 en Santa Cruz de Tenerife acoge la exposición 'Interferencias consentidas' del artista Benito Salmerón. El horario será de lunes a viernes de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 21:00 horas. Los sábados de 10:30 a 13:30 horas.

El origen de este proyecto, se da a partir de unas imágenes obtenidas en un espacio acotado y con gran austeridad de medios. Se trataba en este caso, de obtener imágenes que tuviesen un buen impacto visual usando materiales humildes y trabajando sobre todo la luz y el color.

A partir de aquí, pensé en la posibilidad de poner en contacto esta obra de carácter íntimo, con quien bien pudiesen ser espectadores, pero haciéndolo de un modo lúdico, de forma que en el lienzo, la gente que habitualmente pasea por calles, zonas de ocio o recreo conviviese e interactuara con la obra inicial y de este modo se generase una nueva imagen en la que simbólicamente hubiese un acercamiento más estrecho entre arte y gente de la calle.

Con esta idea, empecé a trabajar en el boceto digital de doce piezas de formato grande, para la elaboración del proyecto que nacía todavía sin título definido.

Todo esta preparado, llega la hora de iniciar la materialización del proyecto, empiezan a salir las primeras piezas y es en este momento, cuando la idea inicial pierde fuerza, debido a lo que yo llamo interferencias, que pugnan por hacerse un hueco en el proyecto y que por la pureza de este habría que discriminar. Pero de pronto estas nuevas ideas o interferencias empiezan a resultarme interesantes y decido consentir que intervengan de algún modo en los trabajos.

Empiezo a investigar las variaciones sufridas en el trabajo con la incorporación de las nuevas ideas, el proyecto ha ido cambiando el planteamiento inicial, aunque no tanto, las doce imágenes, donde conviven las iniciales, con las de reciente incorporación y a pesar de que estas últimas, son generadas por distintas " interferencias", tienen un denominador común que las une, en todas podemos apreciar la mezcla de dos imágenes, por un lado están las figuras captadas a través de mi cámara fotográfica en el mundo real, estas, representarían a los espectadores de los que hablábamos al principio y por otro las imágenes creadas a partir de distintos medios, fotografías, pinturas, dibujos, etc.

Es en las imágenes creadas, en las que de algún modo consentí que actuaran las "interferencias", de modo que se rompe la idea inicial, de poner sólo en esta parte las generadas en el espacio acotado y se abre el abanico a todo tipo de imágenes, con el único requisito imprescindible, de que todas hallan sido creadas por mi.

En definitiva, la esencia no se ha alterado en las obras, seguimos teniendo una interacción entre el mundo real y el generado a través de la creatividad personal.

En cuanto a la ejecución material de las obras, también consentí ciertas "interferencias", de modo que se pudiese ver en una misma obra dos técnicas distintas, reafirmando la separación entre lo real y lo fantástico, dándose el caso además de que entre las doce pinturas, también se reproducen estos cambios que las individualizan unas de otras.

Benito Salmerón Garrido

Nace en Fuentealbilla, proviancia de Albacete (España), en el año 1956, mostrando desde niño grandes aptitudes para el dibujo y la pintura.

No resulta fácil esbozar en pocas líneas la trayectoria de Benito Salmerón, pues tan sólo una rápida lectura de su currículum, da buena cuenta de la vertiginosa labor que ha desarrollado en pocos años. Desde que inicia su formación artística en 1983, en Palma de Mallorca, hasta la actualidad, ha venido conformando una relación de méritos jalonada por múltiples exposiciones colectivas e individuales, muchas de ellas auspiciadas por entidades de gran prestigio en el ámbito cultural.

Sin lugar a dudas, su gran versatilidad es a mi modo de ver, el rasgo que más le define como artista; una versatilidad que se pone de manifiesto tanto en la variedad de técnicas que utiliza como en las diversas temáticas que desarrolla. Ese don le permite eludir la comodidad que supone aferrarse a un sólo género y reiterarlo mediante un lenguaje vacío y repetitivo. Es por ello que su trayectoria resulta bien expresiva de las continuas disquisiciones creativas en las que profundiza, buscando siempre nuevos planteamientos sobre los principios del arte como la luz, el color, la composición, etc.

En definitiva, Benito Salmerón no se acomoda a la repetición inane de fórmulas establecidas y cada paso que da es para sorprendernos con nuevas disquisiciones en el mundo de la pintura. Es un artista consolidado, con una visión de la pintura muy personal, que expresa con absoluta libertad, y en la que tiene cabida tanto la espiritual como lo real y tangible, lo figurativo y lo abstracto. Es por lo tanto, un pintor sumamente versátil en sus argumentos y desde el punto de vista técnico su trabajo me parece irreprochable.

Ana Quesada Acosta
Doctora en Historia del Arte
Profesora titular del Departamento de Historia del Arte. Universidad de La Laguna